


Una variedad única en un viñedo viejo y único de 3.14 hectáreas dan lugar PI. El espíritu de este vino se impregna de la magia y de la singularidad de un número mágico e infinito, presente en innumerables culturas e imprescindible para numerosos cálculos matemáticos.
PI representa la perfección de lo imperfecto, la búsqueda de la exactitud y la pasión por el saber, llevado en esta ocasión a las sensaciones que aporta un vino potente, de características muy concentradas y en el que los paladares más exigentes podrán encontrar una extensa riqueza de matices.